EL ERROR CONDUCE AL HORROR, por Fulbito

– En el siglo XXI los autos van a volar, profe -dijo el chico.
– No se en algún país -dijo el Profesor-. Pero acá hay algunos que ni siquiera van a rodar.
LA PANDEMIA DEL DELITO O EL VIRUS QUE SUPIMOS CONSEGUIR
“Y si ponemos rejas… con rollos de alambre de púa concertina por arriba… y lo electrificamos. O conseguimos un perro bravo. Y contratamos garitas de seguridad, instalamos alarmas y cámaras, formamos una red con los vecinos y nos conectamos con la policía, como nos dijo el comisario en la última reunión que tuvimos en la secretaría de Seguridad Ciudadana. También podemos organizar rondas de vecinos y a la noche cortar la circulación de la calle, porque avisar que llegamos a casa con el auto y dar vuelta a la manzana antes de entrar no disminuye el peligro, sino que lo puede aumentar, porque compromete a más familiares… a propósito… si a la nena se le hace tarde decile que se quede con los abuelos, que están pagando vigilancia privada en la cuadra de su casa.”
Nada sirve. A la gente la siguen asaltando y matando para robarle el auto, la bicicleta, la mochila, la moneda de dos pesos…
¿Hasta cuándo la marea delictiva va a seguir azotando vidas y bienes de los argentinos?
Ahora algunos prohíben las motos con acompañantes.
¿Hasta dónde se piensa cercenar la cada vez más menguada libertad de movimiento de los ciudadanos, para lograr nada?
En esta sociedad que ya parece una alianza entre los que gobiernan y los que roban.