REFLEXIONES AL ATARDECER: TODO NO ES COVID

POR MARTA SANTOS –

A ver. Hace un tiempo que contengo las ganas de decir que en materia de enfermedades estamos en el horno, que las medidas tomadas por el gobierno no son todas correctas. Que esto de embanderarse con el virus no sirve. El año pasado nos guardamos durante mucho tiempo. Tanto, que no fuimos al médico a atendernos de nuestras dolencias por el miedo de contagiarnos de la peste en el centro sanitario. Es así: teníamos tanto miedo que dejamos de lado controles, análisis y estudios. Todos los hospitales y clínicas estaban afectados al virus. Nadie del gobierno tuvo la inteligencia de dejar en cada municipio un lugar limpio de la peste, con médicos que no fueran afectados a esa enfermedad y que se encargaran de otras dolencias. Un sitio en el que pudieran atenderse niños, jóvenes y ancianos de otra cosa que no fuese la infección que progresivamente fue tomando nuestra sociedad. Y nuestras dolencias avanzaron. Algunas al límite de hacernos desaparecer. No era covid. Era otra cosa pero nos mató igual. Fue otra enfermedad la que nos fue diezmando a lo largo del año. Ahora, después de unos tristes dos meses en que algunos nos animamos a arrancar con diversos tratamientos porque estábamos en fase 4, tendremos que olvidarlos porque otra vez deberemos guardarnos y el miedo reapareció. Nos están aplicando las vacunas pero no alcanza. Volveremos a fase 1 y nos encerraremos otra vez. Porque muchos no entendieron, no quisieron entender. Lo que dije en marzo del año pasado se cumplió: los solidarios serían más solidarios y los miserables -de espíritu, no de condición social- serían más miserables. Y se dio. A las pruebas me remito. Ahora los políticos se dan cuenta que hay que acordar. Perdieron y pierden mucho tiempo en estúpidos enfrentamientos, cuando tuvieron una pausa para organizarse y organizarnos mejor. Provocaron la rebelión civil, no supieron mantenernos unidos porque fue más importante la ansiedad de poder que el bienestar del pueblo.Ahora buscan una solución, después de haber desperdiciado días importantes para el desarrollo del sentido común. Y desconociendo que mucha gente murió no sólo por covid. Le damos toda la atención a la peste. Pero no nos olvidamos de los que sufren otras dolencias o discapacidades que tienen que ser atendidas. ¿Y el funcionamiento de nuestras mentes que parecen no soportar más? Seguiremos adelante porque somos fuertes, aunque a veces nos parezca que no. Necesitamos atención médica de todo tipo. No es solamente covid. Pero estoy esperando, desde hace un año, que lo resuelvan. Tal vez se les caiga alguna idea.